Hoy siento que ha llegado ese punto, en que como mujer, hija, hermana, amiga...Necesito avanzar en mi busqueda de la verdadera felicidad. O de la satisfacción conmigo misma, por ensima de la felecidad a la cual, siempre califico de "momentanea" y así es como me gusta.
Hay tanto por caminar, que me suelo cegar sólo con la idea de empezar a andar. Pero acá estoy, parada delante de mi vida, abrazada a la rutina y queriendo salir de una espiral en la que por inmadurez, miedos y caprichos (que no voy a negar) acabe dentro de un mundo subreal que me maneja a mi y del cual ya no creo formar parte. Algunos calificaran a esto como huida. evasión de los problemas. Yo simplemente lo llamo caminar... ir a otra ciudad para vivir otras cosas, con otra gente, con otro aroma, con otro tacto.
Porque si siempre fuera todo negro o blanco... seríamos objetos andantes... porque amo la diversidad, sobretodo de experiencias... la sabiduria de no saber nada y moverme por el interes de conocer que hay más allá de lo que mis ojos ven.
Para sentirme bien conmigo, porque nunca fui amante de la rutina y soy presa sin condicional...
Libertad... que bella palabra, tan llena de mis sueños y tan agena de mis días. Mirando el sol se aleja de mi la luna.
Atardecer eterno junto al mar, en el Balneario... me empiezo a despedir de Málaga y espero que Barcelona me trate igual de amable
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